Un hard fork es una bifurcación de la tecnología blockchain. Se trata de un cambio radical en el protocolo de una red que vuelve válidos bloques y transacciones que antes no lo eran. El hard fork exige que todos los nodos o usuarios actualicen a la última versión del software del protocolo.
Hablamos de un hard fork cuando las nuevas versiones de los nodos de la blockchain aceptan las versiones antiguas; eso genera una desviación permanente respecto a la versión anterior de la cadena. Añadir una nueva regla al código crea, en esencia, una bifurcación en la blockchain: un camino sigue la cadena nueva y actualizada, y el otro continúa por la ruta antigua.
Una bifurcación en la blockchain puede producirse en cualquier plataforma de criptomonedas, no solo en bitcoin. Y es que la blockchain y las criptomonedas funcionan básicamente igual, sea cual sea la plataforma. Podemos imaginar los bloques de la cadena como claves criptográficas que mueven memoria. Y como son los mineros de una blockchain quienes fijan las reglas que mueven esa memoria en la red, son ellos los que establecen cada nueva regla.
