¿Qué es una stablecoin algorítmica? ¿Por qué colapsaron UST y LUNA?

· 3 min read

¿Qué es una stablecoin algorítmica? ¿Cómo funciona?

Aunque todas las stablecoins persiguen el mismo objetivo —preservar el valor del activo al que están referenciadas—, cada una lo hace de una forma distinta. Algunas mantienen en reserva una cantidad de dinero fiat equivalente a su oferta en circulación; otras operan sin colateral alguno. Las stablecoins algorítmicas, dentro de esa familia, se apoyan en un segundo activo para anclar su valor al dólar. Curiosamente, los bancos centrales también gestionan la estabilidad y la oferta de las monedas fiat mediante mecanismos parecidos. El principio de funcionamiento de las stablecoins algorítmicas es el siguiente:

Lo primero es que todo el ecosistema necesita cierto nivel de respaldo para poder sostenerse. El mecanismo de una stablecoin algorítmica recurre a distintas herramientas para mantener el activo estable frente al dólar. A diferencia de la mayoría de stablecoins, aquí esos mecanismos están escritos en el propio protocolo y son públicos en la red blockchain, al alcance de cualquiera. Podemos ilustrar el funcionamiento del sistema con un ejemplo (usaremos LUNA y UST, stablecoins algorítmicas de tipo señoreaje):

Las stablecoins algorítmicas de señoreaje (UST-LUNA, por ejemplo) emplean un sistema de varias criptomonedas en el que el precio de una está diseñado para permanecer fijo y otra existe precisamente para facilitar esa estabilidad. Los modelos de señoreaje suelen apoyarse en mecanismos de emisión (minting) y quema (burning) definidos por el protocolo, que incentivan a los participantes del mercado a comprar y vender el criptoactivo de respaldo para empujar el precio de la stablecoin hacia su paridad. Aquí entra en juego una combinación de mecanismos de libre mercado. En el fondo, esa es la respuesta más sencilla a qué es una stablecoin algorítmica.

Si lo explicamos con el ejemplo de UST y LUNA: TerraUSD (UST) mantiene la paridad 1:1 con el dólar estadounidense gracias a su relación algorítmica con LUNA, la criptomoneda nativa de Terra. Detrás de esa relación hay un sistema de arbitraje que se activa cuando UST pierde su anclaje, en cualquiera de los dos sentidos.

Cuando la oferta de UST es demasiado escasa y la demanda demasiado alta, el precio de UST sube por encima de 1 dólar. Para restaurar la paridad, el protocolo Terra permite a los usuarios cambiar 1 dólar en LUNA por 1 UST directamente en el protocolo. Esa operación es una quema indirecta: el usuario puede vender ese UST por 1,01 dólares y ganar 1 céntimo. Puede parecer poco, pero repetido en grandes volúmenes se convierte en una cifra considerable.

Los usuarios pueden acuñar tantos UST como haga falta a partir de los LUNA quemados hasta que UST vuelva a valer 1 dólar. Así aumenta la oferta y, al aumentar la oferta, el precio termina bajando.

Cuando la oferta es excesiva y la demanda demasiado baja ocurre lo contrario: el precio de UST cae por debajo de 1 dólar. Entonces el protocolo permite hacer justo lo inverso: comprar 1 UST por 0,99 dólares y después cambiar ese 1 UST por 1 dólar en LUNA. La operación quema 1 UST y acuña 1 dólar en LUNA, y el arbitrajista se queda con una ganancia de 0,01 UST.

De nuevo, el protocolo Terra permite quemar UST y recibir LUNA de forma continua hasta que UST alcance 1 dólar.

Sin embargo, este sistema tiene sus fallos. Veámoslos con el propio caso de UST y LUNA.

¿Por qué se hundieron UST y LUNA?

Aunque a primera vista parezca impecable, las stablecoins algorítmicas arrastran un problema de fondo. Tanto es así que, si la estructura de incentivos «tokenómica» de cualquier ecosistema de stablecoin algorítmica se rompe y no existe red de seguridad —ni respaldo de retorno ni garantía de depósitos—, todo el ecosistema se viene abajo.

El 7 de mayo ocurrió exactamente eso. UST empezó a perder estabilidad cuando se dispararon las retiradas de gran volumen en Anchor, el mayor protocolo de finanzas descentralizadas (DeFi) de Terra. Aquello provocó un efecto dominó en el pool de UST del protocolo Curve en Ethereum —el principal núcleo de liquidez de stablecoins de todo el DeFi—, que también registró retiradas masivas. A continuación se emitieron y vendieron enormes cantidades de LUNA para compensar el UST.

Y ahí está el problema: defender el valor de UST implicaba sacrificar el precio de LUNA, porque aumentaba su oferta, y más oferta significa presión vendedora sobre el precio. El resultado fue una caída brutal de LUNA la noche del 11 de mayo: más de un 99 por ciento, hasta apenas 0,01 dólares.