Introducción
El gráfico de velas japonesas es una de las herramientas técnicas más utilizadas para analizar la evolución de los precios. Durante siglos, traders e inversores lo han usado para encontrar patrones que puedan indicar la dirección del mercado. Este artículo repasa algunos de los patrones de velas más populares con ejemplos ilustrados.
Si estás empezando a leer gráficos de velas, echa antes un vistazo a la guía de velas japonesas para principiantes.

Cómo usar los patrones de velas
Los traders pueden apoyarse en un gran número de patrones de velas para identificar zonas de interés en el gráfico. Son adecuados para day trading, swing trading e incluso trading de posición a largo plazo. Mientras que algunos patrones de velas reflejan el equilibrio entre compradores y vendedores, otros pueden señalar reversiones, continuaciones o indecisión.
Es importante tener en cuenta que un patrón de velas no es, por sí solo, una señal de compra o de venta, sino una forma de observar la estructura del mercado y un posible indicador de oportunidades futuras. Por eso siempre conviene analizar el patrón en su contexto: el conjunto de la estructura técnica del gráfico, el entorno general del mercado y otros factores.
Así pues, como cualquier otra herramienta de análisis de mercado, los patrones de velas resultan más útiles cuando se combinan con otros métodos, como el método Wyckoff, la teoría de las ondas de Elliott o la teoría de Dow. También pueden combinarse con herramientas de análisis técnico (AT) como las líneas de tendencia, las medias móviles, el índice de fuerza relativa (RSI), el RSI estocástico, las bandas de Bollinger, la nube de Ichimoku, el SAR parabólico o el MACD.
Patrones de reversión alcista
Martillo
Una vela con una mecha inferior larga situada en el suelo de una tendencia bajista, en la que la mecha inferior mide al menos el doble que el cuerpo.
El martillo muestra que, pese a la fuerte presión vendedora, los alcistas volvieron a empujar el precio hasta cerca de la apertura. El martillo puede ser rojo o verde, aunque un martillo verde puede indicar una reacción alcista más fuerte.

Martillo invertido
El martillo invertido es similar al martillo, pero su mecha larga está por encima del cuerpo en lugar de por debajo. Al igual que en el martillo, la mecha superior debe medir al menos el doble que el cuerpo.
El martillo invertido aparece en el suelo de una tendencia bajista y puede indicar una posible reversión al alza. La mecha superior muestra que el precio frenó su caída, aunque los vendedores lograran finalmente devolverlo cerca de la apertura. Esto puede significar que los compradores tomarán pronto el control del mercado.

Tres soldados blancos
El patrón de los tres soldados blancos se compone de tres velas verdes consecutivas que abren dentro del cuerpo de la vela anterior y cierran por encima de su máximo.
Idealmente, estas velas no deberían tener mechas inferiores largas, lo que indica que una presión compradora sostenida está empujando los precios al alza. El tamaño de las velas y la longitud de las mechas permiten valorar las probabilidades de continuación o de posible reversión.

Harami alcista
El harami alcista se caracteriza por una vela roja larga seguida de una vela verde más pequeña que queda completamente contenida dentro del cuerpo de la vela anterior.
Un harami alcista puede formarse a lo largo de dos días o más. Este patrón indica que el impulso vendedor se está frenando y que quizá esté llegando a su fin.

Patrones de reversión bajista
Hombre colgado (Hanging Man)
El hombre colgado es el equivalente bajista del martillo. Suele formarse al final de una tendencia alcista, con un cuerpo pequeño y una mecha inferior larga.
La mecha inferior refleja una fuerte oleada de ventas, aunque los alcistas lograron recuperar el control y hacer subir el precio. Precisamente por eso, una oleada de ventas tras una tendencia alcista prolongada puede ser una advertencia de que los alcistas podrían perder pronto el control del mercado.

Estrella fugaz (Shooting Star)
La estrella fugaz es una vela con una mecha superior larga, casi sin mecha inferior y un cuerpo pequeño, preferiblemente cerca de la parte baja. Su forma recuerda al martillo invertido, pero se forma al final de una tendencia alcista.
Este patrón muestra que el mercado alcanzó un máximo, pero después los vendedores tomaron el control e hicieron bajar el precio. Algunos traders prefieren esperar a la apertura de la siguiente vela para confirmar el patrón.

Tres cuervos negros
Los tres cuervos negros se componen de tres velas rojas consecutivas que abren dentro del cuerpo de la vela anterior y cierran por debajo de su mínimo.
Es el equivalente bajista de los tres soldados blancos. Idealmente, estas velas no deberían tener mechas superiores largas, lo que indica que los precios siguen cayendo por la presión vendedora sostenida. El tamaño de las velas y la longitud de las mechas permiten valorar la probabilidad de continuación.

Harami bajista
El harami bajista es una vela verde larga seguida de una vela roja pequeña cuyo cuerpo queda completamente contenido dentro del cuerpo de la vela anterior.
El harami bajista puede formarse a lo largo de dos o más días, aparece al final de una tendencia alcista y puede indicar que la presión compradora se está agotando.

Cubierta de nube oscura (Dark Cloud Cover)
El patrón de cubierta de nube oscura consiste en una vela roja que abre por encima del cierre de la vela verde anterior y luego cierra por debajo del punto medio de esa vela.
Suele ir acompañado de un volumen elevado, lo que indica que el impulso podría pasar de alcista a bajista. Los traders pueden esperar a una tercera vela roja para confirmar el patrón.

Patrones de continuación
Tres métodos alcistas (Rising Three Methods)
Este patrón aparece en una tendencia alcista: tres velas rojas pequeñas consecutivas van seguidas de la continuación de la tendencia al alza. Idealmente, las velas rojas no deberían salirse del rango de la vela anterior.
La continuación se confirma con una vela verde grande, señal de que los alcistas han recuperado el control de la dirección de la tendencia.

Tres métodos bajistas (Falling Three Methods)
Es el patrón inverso a los tres métodos alcistas: indica la continuación de una tendencia bajista.

Doji
Un doji se forma cuando el precio de apertura y el de cierre son iguales (o muy parecidos). El precio puede oscilar alrededor de la apertura, pero acaba cerrando en ese nivel o muy cerca de él. Por eso el doji puede reflejar la indecisión entre las fuerzas compradoras y vendedoras. Aun así, su interpretación depende mucho del contexto.
Según la posición de la línea de apertura/cierre, el doji puede describirse así:
Doji lápida (Gravestone Doji) – Una vela de reversión bajista con una mecha superior larga y una apertura/cierre cerca del mínimo.

Doji de piernas largas (Long-legged Doji) – Una vela de indecisión con mechas superior e inferior y una apertura/cierre cerca del punto medio.

Doji libélula (Dragonfly Doji) – Una vela alcista o bajista (según el contexto), con una mecha inferior muy larga y una apertura/cierre cerca del máximo.

La definición original del doji establece que la apertura y el cierre deben coincidir. Pero ¿qué ocurre si son distintos aunque muy cercanos? En ese caso hablamos de una peonza (spinning top). El mercado de criptomonedas puede ser muy volátil y los dojis exactos son raros, por lo que la peonza suele usarse como sinónimo de doji.
Patrones de velas basados en huecos de precio
Los huecos de precio (gaps) intervienen en muchos patrones de velas. Cuando un activo financiero abre por encima o por debajo de su cierre anterior, se crea un espacio entre las dos velas: eso es un hueco de precio. Dicho esto, los huecos también pueden aparecer en mercados poco líquidos. Como en esos casos se deben principalmente a la baja liquidez y a los spreads elevados, puede que no sirvan como señales fiables.
Reflexiones finales
Los patrones de velas son algo que todo trader debería al menos entender, aunque no los incorpore directamente a su estrategia de trading.
Por muy útiles que resulten en el análisis de mercado, conviene recordar que no se basan en principios ni leyes científicas, sino en transmitir y visualizar las fuerzas de compra y de venta que, en última instancia, mueven el mercado.
