Hoy hablamos del swing trading, una técnica de inversión muy extendida que se diferencia tanto del day trading como del position trading.
Como probablemente sepas, el day trading es quizá la estrategia de trading más conocida: consiste en abrir y cerrar un número bastante alto de operaciones cortas y largas dentro de la misma jornada. Antes reservado a los traders profesionales, el day trading ha captado la atención de los traders de cripto, que pueden aprovechar la potencia de herramientas algorítmicas como los bots de trading a través de una plataforma.
El position trading, en cambio, se plantea con un horizonte temporal mucho más largo. Como su nombre indica, el trader toma una posición que apenas se ve afectada por las fluctuaciones diarias: prefiere apoyarse en gráficos, tendencias y herramientas de largo plazo para comprar y mantener hasta que la inversión o el activo alcanza su máximo. Los precios de entrada y salida se fijan de antemano y se usan órdenes de stop-loss para reducir el riesgo.
¿Qué es exactamente el swing trading?
El swing trading se sitúa justo entre el day trading y el position trading. Pero ¿en qué consiste? Es una técnica especulativa que implica mantener un activo durante un periodo prolongado, normalmente desde unos días hasta varias semanas o incluso un par de meses, con el fin de capturar ganancias de corto y medio plazo y aprovechar los movimientos de precio, es decir, los "swings".
El objetivo es reconocer o anticipar el movimiento de un activo, subirse a la ola y salir en el momento adecuado para colocarse en buena posición ante la siguiente. Los mercados se definen precisamente por esos cambios de precio recurrentes, u oscilaciones, que suben y bajan como olas. Si detectas si un mercado tiende al alza o a la baja, puedes materializar beneficios con rapidez y limitar las pérdidas. Y no hace falta un timing milimétrico: las pequeñas ganancias se acumulan con el tiempo hasta convertirse en beneficios importantes.
El mercado de las criptomonedas puede ser muy volátil, lo que hace que el swing trading en este ámbito sea intrínsecamente rentable o peligroso, siempre en proporción a las circunstancias del mercado. Por suerte, los traders disponen de un buen abanico de instrumentos que les permiten limitar el riesgo y aumentar sus probabilidades de acierto. El análisis técnico, por ejemplo, sirve para identificar oportunidades de trading, mientras que el análisis fundamental ayuda a examinar tendencias y patrones de precio.
Análisis fundamental frente a análisis técnico
En pocas palabras, el análisis técnico se ocupa del precio y el volumen. Los traders tratan de entender mejor cómo la oferta y la demanda afectan a los precios, al volumen y a la volatilidad estudiando patrones estadísticos. Después, los patrones y tendencias de precio basados en el comportamiento pasado se utilizan para extraer señales a partir de factores como el sentimiento y la psicología del mercado.
El valor fundamental de un activo o valor concreto resulta aquí prácticamente irrelevante: lo decisivo son los patrones y las tendencias. Gracias a una caja de herramientas compuesta por diversas técnicas e indicadores, los traders pueden realizar análisis complejos (destacaremos cinco de los mejores en la siguiente sección). De hecho, muchos traders de cripto emplean los mismos indicadores técnicos que se usan en los mercados financieros tradicionales, como el índice de fuerza relativa (RSI), la convergencia/divergencia de medias móviles (MACD) y las bandas de Bollinger (BB).
Aunque la cifra exacta es discutible, conviene recordar que utilizar un solo indicador es insuficiente cuando se intenta anticipar futuros movimientos de precio. Por otro lado, usar demasiados puede enturbiar el panorama y resultar ineficaz, cuando no perjudicial.
El análisis fundamental, en cambio, es un enfoque centrado en el valor intrínseco de un activo. Los traders intentan determinar si un activo está sobrevalorado o infravalorado analizando distintas variables internas y externas, y ese conocimiento puede usarse después para entrar o salir de posiciones. Ahora bien, el análisis fundamental en cripto plantea ciertas dificultades, ya que bitcoin no se puede valorar del mismo modo que una empresa convencional.
Los swing traders suelen recurrir al análisis técnico por la naturaleza más corta de sus operaciones, y por eso en este artículo no entraremos demasiado en los detalles del análisis fundamental (aunque este puede complementar al técnico). Hay abundante material de calidad para quien quiera profundizar en temas concretos, desde las diferencias entre el análisis fundamental cuantitativo y el cualitativo hasta una introducción completa al análisis fundamental de criptomonedas.
Antes de repasar cinco de los mejores indicadores para el swing trading, veamos algunas ventajas e inconvenientes de la estrategia.
Ventajas e inconvenientes del swing trading
Sería un descuido no hablar primero de las formas en que el swing trading puede ayudar a un trader, así como de sus posibles puntos débiles. Al fin y al cabo, un simple balance de pros y contras aporta una dosis sana de objetividad a la toma de decisiones y facilita llegar a una conclusión mejor fundamentada.
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Tiempo: el day trading exige tiempo, y el tiempo es dinero. El swing trading, en cambio, no te obliga a pasar horas pegado a la pantalla, porque las posiciones se mantienen más de un día.
Estrés: seguro que has oído que el estrés mata, y el day trading es un trabajo duro. El swing trading te permite abrir una posición y colocar una orden de stop-loss para poder centrarte en otros aspectos importantes de tu vida. Por fin, tranquilidad.
Sencillez: en lugar de dedicar tiempo al estudio fundamental y a calcular el valor intrínseco, los indicadores del análisis técnico te permiten concentrarte solo en el precio y el volumen.
Agilidad: a diferencia del position trading, que exige comprometerse con un marco temporal largo, el swing trading permite comprar o vender por pequeñas ganancias o pérdidas para ajustar el enfoque en cualquier momento.
Sin embargo…
Riesgo fuera de horario: los traders deben lidiar con los riesgos de mercado que surgen durante la noche y los fines de semana.
Vaivenes: en términos más generales, por su carácter intrínsecamente volátil, las criptomonedas exigen un seguimiento constante para poder aprovechar las tendencias o evitar giros bruscos del mercado que pueden acabar en pérdidas imprevistas.
Oportunidades perdidas: mover ficha está bien, pero los movimientos de corto plazo pueden hacer que el swing trader se pierda oportunidades de largo plazo.
Ahora que conoces algunas ventajas y desventajas del swing trading, veamos los indicadores que mejor encajan con esta estrategia.
Los mejores indicadores para swing trading
Los indicadores técnicos se clasifican en dos tipos: adelantados (leading) y retrasados (lagging). Los adelantados están diseñados para anticipar la dirección futura del mercado y ofrecen señales de trading cuando una tendencia está a punto de comenzar. Los retrasados, en cambio, aportan información con demora: dan la señal cuando el movimiento del precio ya se ha producido o está produciéndose.
Para entender la diferencia, piensa en un coche: los indicadores adelantados miran hacia delante a través del parabrisas, mientras que los retrasados miran por la luna trasera el camino ya recorrido.
Entre los indicadores adelantados están el estocástico, el Williams %R, el volumen en balance (OBV) y el índice de fuerza relativa (RSI); entre los retrasados figuran las medias móviles (MA), la convergencia/divergencia de medias móviles (MACD) y las bandas de Bollinger (BB). Una advertencia: apoyarse únicamente en indicadores adelantados o únicamente en retrasados casi con seguridad tendrá consecuencias desfavorables. La clave está en encontrar un punto medio entre ambos.
Veamos con más detalle tres indicadores adelantados y dos retrasados.
Indicadores de momento
El índice de fuerza relativa (RSI)
El índice de fuerza relativa (RSI), un indicador de momento que pertenece al grupo de los osciladores, permite a los traders determinar si un mercado está sobrecomprado o sobrevendido. Cuando el RSI emite una señal, se espera que el mercado se dé la vuelta, lo que ofrece al trader una indicación adelantada para entrar o salir de una posición. Dicho de otro modo, el RSI se usa sobre todo para ayudar a identificar el momento del mercado, las situaciones de sobrecompra y sobreventa, y también las divergencias y divergencias ocultas.
El oscilador estocástico
El oscilador estocástico, que ayuda a detectar el final de una tendencia y el inicio de otra, es una forma de comparar los precios de cierre actuales con el rango de negociación previo. Se basa en la idea de que el momento del mercado cambia de dirección más rápido que el volumen o el precio, por lo que puede usarse para anticipar la dirección de los movimientos: de ahí que sea un indicador de momento. El estocástico es un oscilador acotado, es decir, se mueve en una escala de 0 a 100. Cualquier lectura por encima de 80 indica que el mercado está sobrecomprado, mientras que por debajo de 20 señala sobreventa.
Volumen en balance (OBV)
El indicador de volumen en balance (OBV), como su nombre sugiere, proyecta los precios a partir de los cambios de volumen. Dirige la atención del trader hacia las variaciones de volumen que no se corresponden con variaciones de precio. Su lógica de fondo es que el volumen es la fuerza que impulsa los mercados. Cuando el volumen crece o cae de forma significativa sin un cambio equivalente en el precio de un activo, se asume que el precio acabará subiendo o bajando en consecuencia. Eso sí, el OBV puede dar señales engañosas, algo que se compensa con indicadores retrasados.
Indicador de tendencia
Convergencia/divergencia de medias móviles (MACD)
La convergencia/divergencia de medias móviles (MACD) es un tipo de indicador oscilador. Se trata de una técnica seguidora de tendencia que utiliza medias móviles para medir el momento de un activo financiero como bitcoin. El MACD es un indicador retrasado, ya que sigue movimientos de precio que ya se han producido. Una media móvil (MA) es básicamente una línea que refleja el valor medio de los datos previos a lo largo de un periodo determinado. En el contexto de los mercados financieros se clasifican en dos categorías: medias móviles simples (SMA) y medias móviles exponenciales (EMA). La relación entre medias móviles puede ser convergente o divergente: las líneas convergentes se acercan entre sí y las divergentes se separan.
Indicador de volatilidad
Bandas de Bollinger (BB)
Las bandas de Bollinger son un indicador retrasado que sirve para determinar lo "alto" o lo "bajo" que está un precio en comparación con las operaciones anteriores. Por eso resultan útiles para evaluar si el mercado es volátil o no, y también si está sobrecomprado o sobrevendido. La finalidad del indicador BB es ilustrar cómo se distribuyen los precios en torno a un valor medio; está compuesto por una banda superior y una inferior, además de una banda central (es decir, una línea de media móvil intermedia). Como respuesta al movimiento del precio, las dos bandas laterales se ensanchan cuando la volatilidad es alta (alejándose de la línea central) y se estrechan cuando la volatilidad es baja (acercándose a ella). La línea central se establece como una media móvil simple (SMA) de 20 días, y las bandas superior e inferior se calculan a partir de la volatilidad del mercado en relación con esa SMA, lo que en el método de las bandas de Bollinger se denomina desviación estándar.
En conclusión
Estos métodos, muy útiles para operar, son analizados por inteligencia artificial y convertidos en señales. Esas señales se envían ahora a nuestro grupo VIP y se utilizan como autotrade. El autotrade te ahorra tiempo. Conoce a @hafizebot y configura tus ajustes personales de trading. Deja que empiece a operar por ti.
