El trading parece muy sencillo. Al fin y al cabo, un precio solo puede subir o bajar, así que bastaría con elegir la dirección correcta, sentarse a esperar y ver cómo entra el dinero, ¿verdad? Pues no exactamente.
El mundo del trading está lleno de sorpresas para quienes llegan con grandes ideas pero poca preparación. Cuando uno está mal preparado, no percibe que los errores de trading forman parte del proceso de aprendizaje y que pueden moldearte hasta convertirte en un trader de éxito.
El legendario trader de Wall Street Martin Schwartz compartió tanto los momentos bajos como los altos de su brillante carrera en su libro «Pit Bull: Lessons from Wall Street's Champion Day Trader». Con su estilo llamativo de siempre, relató cómo perdió 10.000 $ a las pocas horas de abrir su primera operación.
Pero lo excepcional de este libro es la franqueza con la que Schwartz analiza los errores de trading que cometió, sobre todo cuando era un completo novato. Detalla cómo aprendió de esos tropiezos y los corrigió; el resto es historia: se convirtió en uno de los traders más exitosos y conocidos del planeta.
El libro de Schwartz es una referencia útil y práctica sobre los errores de trading más habituales. Y no cabe duda de que la mayoría de los traders —si no todos— han cometido o siguen cometiendo errores parecidos en algún momento.
Cometer errores de trading es parte del camino de todo trader. Tanto si acabas de empezar como si llevas años operando en los mercados, lo más probable es que caigas en algunos errores típicos.
Algunos de estos errores salen más caros que otros. Y lo cierto es que hay algunos difíciles de asumir. Para ciertos traders, ignorar un error y repetirlo una y otra vez puede marcar la diferencia entre convertirse en un trader rentable o en uno perdedor.
Para ayudar mejor tanto a traders nuevos como experimentados, hemos reunido una lista de los errores de trading más comunes:
1. Operar sin un plan de trading
¿Tienes un plan de trading? Si no es así, es el momento perfecto para crear uno, y el mejor punto de partida es preguntarte por qué haces trading.
¿Es porque quieres ganar un dinero extra además de tu trabajo habitual? ¿Quieres convertirlo en tu profesión? ¿O es simplemente algo que estás probando? Sea cual sea el motivo, tus objetivos te ayudarán a orientar tu forma de operar.
Piensa en lo que realmente quieres obtener del trading y, a continuación, define cómo vas a conseguirlo. Valora el tiempo que puedes dedicarle, los tipos de operaciones que quieres buscar (por ejemplo, alto volumen y beneficio reducido) y si tu nivel de conocimientos es suficiente o necesitas invertir tiempo en formarte.
2. Operar demasiado y demasiado pronto
La posibilidad de ganar dinero con el trading genera la tentación, sobre todo entre los traders nuevos, de forzar los límites con la esperanza de lograr mayores beneficios más rápido.
Sin embargo, entrar en las operaciones con demasiado ímpetu —ya sea en volumen o en importe— solo sirve para elevar tu nivel de riesgo. Si te excedes y las cosas se tuercen, puedes salir rebotado del mercado antes incluso de haber tenido ocasión de asentarte. Demasiada gente entra en los mercados creyendo que la pondrán en la vía rápida hacia los millones.
En realidad, el trading no es algo en lo que uno lance un poco de dinero a la ligera y coseche riquezas incalculables a cambio: hace falta muchísima habilidad y paciencia para acercarse siquiera a esas alturas.
Construye despacio y con constancia. Prueba primero con una cuenta demo y, cuando abras una cuenta real con dinero de verdad, deposita una cantidad pequeña y opera en un par de mercados para ir cogiendo el pulso. Hay dinero que ganar en los mercados de divisas, los índices y las materias primas, pero rara vez se gana con un puñado de operaciones apresuradas.
Cuanto más tiempo puedas dedicar al trading, mejor llegarás a ser, más fácil te resultará y más oportunidades de ganar se presentarán por sí solas.
3. Trading emocional
Todos hemos experimentado esa sensación de estar en racha y sentir que no podemos fallar. Aplicado al trading, suele ocurrir cuando encadenas una serie de operaciones rentables y crees que ya lo dominas. Pero todas las buenas rachas llegan a su fin, y conviene recordarlo porque, al final, es tu dinero el que está en juego.
Está bien sentir entusiasmo por el trading, y la confianza siempre es bienvenida; pero no dejes que la emoción dicte tu comportamiento y te empuje a posiciones que normalmente no tomarías.
Intenta dominar tus emociones. Antes de lanzarte a una operación, da medio paso atrás y trata de analizarla con objetividad. ¿Encaja con tu estrategia? ¿Te basas en datos sólidos o en una simple corazonada? ¿Cómo reaccionarás si la operación se vuelve en tu contra?
Diseña un sistema de señales que te ayude a protegerte de una implicación emocional excesiva.
4. Operar a ciegas
Si entras en una operación sin ninguna preparación, en realidad no eres un trader.
Operar sin dedicar esfuerzo alguno a formarte o a entender cómo funcionan los mercados se parece más a entrar en un casino, tirar algo de dinero sobre la mesa de la ruleta y confiar en la suerte. Si bien es cierto que el trading conlleva un componente inherente de imprevisibilidad y volatilidad, dedicando tiempo a aprender y comprender cómo se mueve el mercado te irás formando una idea de los tipos de operaciones que mejor se adaptan a ti.
Fórmate y llega preparado a cada operación.
5. No usar una orden stop-loss
Operar sin un nivel de stop-loss es como conducir un coche sin frenos. Es demasiado arriesgado.
Aun así, muchos traders siguen operando sin esta herramienta tan útil. Y, por lo general, todo acaba en pérdidas dolorosas. Pérdidas innecesarias y evitables.
Si utilizas correctamente un nivel de stop-loss, puedes evitar hundirte demasiado en una posición perdedora.
Tanto si colocas un stop-loss «firme» al entrar en la operación como si mantienes un nivel de stop-loss «mental» presente mientras operas, estarás en mejor posición si lo usas como parte de tu gestión del riesgo. Eso sí, recuerda que los stop-loss mentales son más apropiados para traders avanzados con experiencia en estos mercados.
6. Tomar posiciones demasiado grandes
No hay duda de que el atractivo de una gran operación ganadora ronda la mente de todo trader. Y la tentación de tomar una posición enorme —convencido de que será ganadora— está siempre presente.
Pero, como se ha demostrado en innumerables ocasiones, tomar una posición demasiado grande puede ser peligroso. No existe garantía alguna de que la operación vaya en la dirección que deseas. Así, si arriesgas la mitad de tu capital en una sola operación y esta se vuelve en tu contra, tu capital de trading quedará seriamente mermado.
Y, además, puede pasarte una factura psicológica considerable como trader.
7. Tomar demasiadas posiciones
Aunque hay muchos mercados en los que operar y numerosas oportunidades cada día, abrir demasiadas posiciones también puede perjudicar tu trading.
A menos que cuentes con un sistema de trading sólido y automatizado que coloque las operaciones por ti, vigilar demasiadas posiciones resulta confuso y muy arriesgado, sin lugar a dudas.
Recuerda que el cerebro humano solo puede procesar una cantidad limitada de información a la vez. Además, la atención que requiere cada operación implica que dispones de un tiempo y una concentración limitados para cada una.
Si abres demasiadas posiciones a la vez sin los sistemas automatizados adecuados para supervisarlas, lo más probable es que varias de esas operaciones fracasen.
Así que, la próxima vez que operes, sé consciente del número de operaciones que abres. Lo ideal es centrarse primero en un par de operaciones —entrar y salir de ellas— y volver a empezar cuando surjan otras oportunidades.
Cuando tengas una estrategia de trading claramente definida, filtrar las oportunidades disponibles y elegir las mejores te resultará bastante más sencillo.
8. Abusar del apalancamiento
La posibilidad de usar apalancamiento es uno de los principales atractivos de mercados como el forex, el petróleo, los índices, los metales preciosos y los CFD de criptomonedas. El apalancamiento te permite operar con una posición mucho mayor aun disponiendo de un capital de trading más reducido.
Pero, por supuesto, el apalancamiento es un arma de doble filo. Amplifica tanto las operaciones ganadoras como las perdedoras.
Uno de los pecados capitales de los traders —en particular de quienes no entienden del todo cómo funciona el apalancamiento— es utilizar un nivel de apalancamiento muy alto. Hay quien solo ve las ganancias potenciales e ignora las pérdidas potenciales.
Si utilizas un grado de apalancamiento elevado y la operación se vuelve en tu contra, el resultado puede ser la destrucción total de tu capital de trading.
Por eso, la mejor manera de usar el apalancamiento es empezar por lo bajo. Prueba con el nivel de apalancamiento más reducido que ofrezca tu proveedor de trading. Cuando te sientas más cómodo con su funcionamiento, podrás aumentarlo si lo deseas.
Lo que conviene recordar es que, aunque se ofrezcan niveles de apalancamiento altos —pueden ir de 10:1, 50:1, 100:1, 200:1 hasta 400:1 según tu región—, eso no significa que debas usar el nivel más alto posible.
Como dice el refrán, hay que aprender a andar antes de correr.
9. Revenge trading
¿A que odias perder? ¿Y a que lo único que quieres es volver al mercado, abrir otra operación y demostrar que puedes ganar?
Ese es exactamente el razonamiento que hay detrás del revenge trading u operar por venganza. Quieres saldar cuentas. Quieres demostrar que eres un ganador.
Sin embargo, la mayoría de las veces el trading por venganza trae más dolor que beneficio.
Piénsalo un momento. Cuando entras en una operación de venganza, lo más seguro es que no estés en tu mejor estado emocional. Probablemente sigas furioso o demasiado estresado para tomar una decisión de trading sensata. Y, con toda probabilidad, ni siquiera has analizado si la siguiente operación tiene verdadero potencial.
Por eso, lo mejor que puedes hacer respecto al trading por venganza es no caer en él en absoluto.
Si sufres una operación perdedora o una racha de pérdidas, es más inteligente dar un paso atrás y analizar qué salió mal.
¿Estaba el mercado demasiado agitado como para operar siquiera? ¿Qué falló en tu análisis inicial?
La mayoría de las veces, por no decir siempre, lo mejor es evitar las operaciones de venganza a toda costa.
10. Dejar que operaciones ganadoras se conviertan en pérdidas
Si cometes este error, no estás solo. Incluso los pesos pesados son culpables de este error de trading tan habitual.
¿Cuántas veces has clavado tu entrada, has visto un bonito beneficio sobre el papel y, de pronto, lo has visto desintegrarse con un giro brusco del mercado? Apuesto a que más de una.
Dejar que una buena operación se estropee es uno de los errores más graves que puedes cometer en los mercados financieros; pero hay motivos para la esperanza.
La mejor forma de corregir este fallo es la planificación. Debes saber cuándo vas a salir antes de entrar en la operación. Y, además, deberías tener varios motivos para salir.
Desarrolla un abanico de reglas de salida que te permitan cumplir tu objetivo en la operación, aunque no evolucione exactamente como esperabas. Puedes combinar:
Uno o varios objetivos de beneficio
- Un stop dinámico amplio (para mercados en tendencia)
- Un stop dinámico ajustado (para movimientos rápidos de agotamiento)
- Un stop de riesgo/beneficio (para cuando te acercas a tu objetivo de beneficio)
También puedes cerrar la operación de forma escalonada. Retira una parte de tu posición cuando el mercado te lo permita, un poco más a medida que el movimiento avance, y deja algo abierto para las grandes ganancias. Este enfoque te ayudará a suavizar tu curva de resultados.
11. No registrar las operaciones en un diario de trading
Llevar un diario de trading es una parte absolutamente básica de convertirse en un trader de éxito. No se trata solo de anotar las entradas y salidas de las operaciones rentables: requiere algo más de información y dedicación.
Tu diario de trading debe incluir todas las operaciones: las buenas, las malas e incluso las verdaderamente desastrosas.
Entre los datos que conviene registrar en un diario de trading están:
- fecha y hora de la operación
- el instrumento con el que se opera
- capturas de pantalla de la configuración del gráfico en el momento de la entrada
- el tamaño de la posición
- tus reflexiones y los motivos por los que entraste en la operación
Al tener un diario de trading a tu disposición, puedes volver atrás y repasar tanto tus operaciones exitosas como las que no lo fueron tanto, para detectar en tu estrategia de trading los puntos en los que puedes mejorar.
12. Olvidar tu horizonte temporal de inversión
Invertir sin un horizonte temporal en mente puede abocarte al fracaso. Esto se debe a que toda inversión es a largo o a corto plazo, y su rentabilidad variará en función de la duración de tu inversión.
Por ejemplo, unas acciones que rinden muy bien durante periodos largos pero peor en los más cortos pueden tener sentido para mantenerlas si estás pensando en el ahorro para la jubilación.
Cuando comprendes tu horizonte temporal, puedes emparejar mucho mejor las inversiones adecuadas con tu cartera.
13. No saber aceptar las pérdidas
Muchos traders viven con la impresión de que no pueden cometer errores, a diferencia de los profesionales de la inversión; pero eso, sencillamente, no es cierto.
Tanto si te lanzaste a una operación sin hacer los deberes como si eres un inversor de largo plazo cuya cartera se ha desplomado de repente: acepta lo ocurrido y sigue adelante, en lugar de permitir que tu orgullo controle tu estilo de trading y te haga aferrarte más tiempo a las posiciones perdedoras.
Siempre habrá otro día y otra oportunidad de trading. Aprende de esas pérdidas pasadas para seguir puliendo tus habilidades en el camino hacia convertirte en un trader de éxito.
14. Seguir al rebaño
Seguir al rebaño es un error de trading típico en el que los traders sin experiencia se dejan llevar ciegamente por la mentalidad de la masa y acaban en operaciones perjudiciales.
Es importante que los traders principiantes tengan presente su propio estilo de trading al tomar decisiones, para no lanzarse a las tendencias sin hacer su propia investigación y sin entender por qué podrían funcionarles. Si entras en una operación imitando a otra persona, sin realizar ningún análisis técnico ni fundamental, y la operación pierde, el único culpable eres tú.
15. Operar en varios mercados a la vez
Los traders sin experiencia tienden a saltar de un mercado a otro: del forex a los índices y de las criptomonedas a las materias primas. Es un error habitual que puede llevar al sobretrading y a grandes pérdidas.
Comprender mejor un mercado es importante para traders de todos los niveles, de modo que las decisiones se basen en hechos y no en corazonadas o emociones. Antes de diversificarte, lo sensato es dominar un mercado y acumular una valiosa experiencia de trading antes de lanzarte a varios mercados al mismo tiempo.
Conclusión
El trading es un proceso difícil, y a menudo lleva tiempo descubrir qué funciona para ti. Pero si consigues evitar estos errores comunes al comenzar tu andadura en los mercados financieros, tu curva de aprendizaje será mucho más llevadera.
Es fundamental que entendamos nuestros propios sesgos y cómo influyen en nuestra forma de operar, para tener la oportunidad de gestionarlos como corresponde. Toda esta información se ha recopilado para ofrecer a los traders una visión más clara de las trampas habituales, de manera que puedan esquivarlas en adelante.
Recuerda que los errores de trading forman parte del viaje y que no podrás evitarlos todos. De esos tropiezos nacen lecciones: utilízalas para mejorar y estarás un paso más cerca de convertirte en un gran trader.
