En la tecnología blockchain se distinguen habitualmente tres tipos de nodos: el nodo ordinario, el nodo completo y el masternode.
El nodo ordinario es la base de una criptomoneda y su función es evitar el doble gasto y proteger la blockchain. Los nodos reciben recompensas por contribuir a la generación de bloques y al cierre del consenso de la red. En PoW los nodos son mineros, mientras que en PoS actúan como monederos ocultos.
Un nodo completo mantiene la copia íntegra de la blockchain en tiempo real, algo que el nodo ordinario no hace. Un nodo completo puede conectarse a más de 124 nodos, mientras que un nodo ordinario solo llega a 8. Los masternodes, en cambio, son nodos completos con capacidades adicionales: prestan servicios de otro tipo, como el envío instantáneo, el envío privado y el almacenamiento de toda la blockchain, y a cambio reciben recompensas de bloque. Podemos decir que los masternodes son nodos completos tanto en PoW como en PoS.
En resumen, un masternode es un servidor situado dentro de una red descentralizada que se utiliza para completar funciones únicas que un nodo ordinario no puede asumir.
¿Cómo funciona?
Igual que ocurre con los nodos completos de una criptomoneda, cualquiera puede operar un masternode. Sin embargo, existe una barrera de entrada para garantizar que el sistema no se use con fines maliciosos. Esa barrera de entrada es el requisito que impone la criptomoneda de comprometer o dejar como garantía un número determinado de unidades para poder operar un masternode.
