Puntos clave:
- Al fijar un objetivo de beneficio razonable, el resultado de cada operación te pesará menos, lo que reduce el estrés al operar y mejora tus resultados a largo plazo.
- El riesgo es proporcional al tamaño de tu cuenta. Nunca arriesgues más del 5 % de tu capital total en una sola operación.
- Opera únicamente setups de alta probabilidad. Antes de entrar en una posición, analiza de forma estratégica la relación riesgo/beneficio y los fundamentos de la operación.
- Las ganancias deben componerse. En lugar de retirarlas, reinviértelas para hacer crecer tu capital hasta que complemente, o incluso sustituya, tus ingresos.
Hoy repasamos algunas pautas que pueden ayudarte a empezar con buen pie en el trading de futuros. Antes de nada, ten presente que esto no es asesoramiento financiero, sino una serie de principios útiles sobre los que reflexionar antes de lanzarte a operar.
Fija expectativas realistas
Lo primero y más importante es plantearse objetivos y expectativas realistas. Operar es extremadamente difícil para cualquiera. Es un juego con muchas oportunidades de ganar y otras tantas de perder. Incluso los traders legendarios de Wall Street han sufrido pérdidas considerables a lo largo de su carrera, pese a que se supone que tienen el pulso del mercado.
Marcarse objetivos de beneficio realistas es fundamental. Ni siquiera los hedge funds y gestores más exitosos logran con regularidad más de un pequeño porcentaje al mes. Un principiante con un capital de 5.000 dólares no debería esperar ganar 5.000 dólares al mes, ni cubrir con ello sus gastos. En lugar de apuntar a un 100 % de rentabilidad cada mes, una meta mucho más alcanzable es crecer de forma constante un 1-2 % mensual.
Con un objetivo o una expectativa de beneficio razonable, el resultado de cada operación te pesará menos, lo que reduce el estrés al operar y mejora tus resultados a largo plazo.
El éxito a largo plazo exige una estrategia, y ser proporcionado con el capital es una pieza importante de esa estrategia. Bien hecho, convertir poco a poco una cuenta pequeña en una que pueda mantenerte a ti es un logro que merece la pena.
La mejor forma de empezar cualquier proyecto es evaluar con honestidad tus capacidades actuales. En el trading, el factor más importante es el tamaño de tu cuenta.
El riesgo es proporcional al tamaño de tu cuenta
Replantéate tu perspectiva financiera. Trata cada dólar como si valiera cien veces más. Así, con una cuenta de 1.000 dólares, perder más de 10 dólares —el 1 % del valor de la cuenta— ya debería preocuparte. De hecho, los traders profesionales suelen atenerse a la regla de no arriesgar más del 5 % del valor de su cuenta por operación. Un profesional con una cuenta de un millón de dólares jamás arriesgaría más de 50.000 dólares en una sola operación.
Es una estrategia a largo plazo que te obliga a afrontar cada operación con un plan. Esa estrategia sostiene principios que protegen tu capital, como cortar las pérdidas pronto, establece expectativas realistas y cuida tus emociones.
El dinero suele ir asociado a la autoestima, el optimismo, el miedo y, en menor medida, la salud física. Recuerda que da igual lo grande que sea la cuenta de otro, o cuánto opere, gane o pierda. Tus operaciones son solo tuyas, y deberías centrarte en construir para ti en lugar de competir.
Una estrategia que trata cada dólar (o cualquier unidad menor que encaje con tu presupuesto) como una pieza valiosa de tu cartera genera emociones prudentes y planteamientos enfocados que guían tus puntos de entrada y salida. Los futuros cripto son ideales para esto, porque permiten operar con fracciones de dólar o con lo poco que tengas disponible.
No retires fondos de tu cuenta
Cuando estás empezando, un consejo en apariencia obvio: deja tu dinero en paz. No lo saques de la cuenta. Como lo que intentas es construir patrimonio, necesitarás cada ladrillo que tengas para ir asumiendo riesgos cada vez mayores por operación. A medida que tu capital crezca, podrás complementar, o incluso sustituir, tus ingresos (siempre que te mantengas fiel a tus estrategias y a tus principios).
Sacar dinero de la cuenta también ignora el valor que le das a cada unidad de capital y devalúa el resto de normas que aplicas a tu trading. Operar es un juego de largo plazo que merece más respeto que las ganancias rápidas. De hecho, ingresar dinero en la cuenta siempre que puedas es una buena idea.
Por supuesto, la vida es impredecible y el valor de operar puede quedar fácilmente desplazado por otra cosa: una emergencia u otras necesidades urgentes. ¡Esperemos que no ocurra!
Opera solo setups de alta probabilidad
Operar únicamente setups de alta probabilidad va de la mano de trabajar con volúmenes bajos (y con un apalancamiento adecuado). Puedes determinarlos mediante un análisis estratégico de los fundamentos en los que te apoyas: soportes y resistencias, tendencias, volumen de mercado, estructuras y esquemas de timing de Wyckoff, movimientos recientes del mercado, etc. Cuando el análisis coincide con tu intuición, es más razonable depositar mayor confianza en una operación. Y a medida que aprendas cómo los patrones influyen en la psicología del mercado, en el peso institucional y en mucho más, el análisis te ayudará a ordenar mejor las probabilidades de riesgo en el futuro.
Asume un riesgo alto solo en escenarios muy concretos y, aun así, no pierdas de vista tus principios básicos. Si la operación sale mal y pierdes con un apalancamiento elevado, ¿habrá merecido la pena? Si la respuesta es sí, adelante.
Compón tus ganancias
Componer las ganancias es una técnica que puede acelerar el crecimiento de la cuenta. Cuando has ejecutado con éxito una operación basada en un setup de alta probabilidad, puedes afrontar con confianza la continuación de tu racha. Si colocas un nuevo stop-loss que acompañe a la tendencia que seguiste en la primera operación y trabajas con una relación riesgo/beneficio alta, es posible que aumentes aún más tus ganancias.
Esto debería ser un último recurso, ya que aplicar más apalancamiento incluso a una posición del 2 % con un ratio de 10:1 puede costarte un 20 % de tu cartera. Si sale bien, en cambio, puede dejarte una buena suma para celebrar. Posicionarte en probabilidades de acierto altas también te prepara para mantener el impulso positivo.
En conclusión
Arrancar una cuenta pequeña de futuros cripto es una tarea parecida a arrancar una de millones de dólares. Se aplican los mismos principios, y cada cantidad que arriesgas debe manejarse con cautela. Toda inversión debería basarse en una alta probabilidad de éxito y nunca estar tan apalancada como para devorar una parte importante de tu cuenta.
El trading puede acalorarse bastante. Las emociones, y otros factores, se cuelan con facilidad. Aun así, es crucial recordar de dónde partiste, aprender de tus errores y pensar a largo plazo. Incluso si operas para construir una carrera real en los futuros, conviene recordar que el dinero no lo es todo en la vida. Perder o dejar escapar una operación no importa si no aprendes de ello. Ganar una operación solo importa si te acerca a tu objetivo. En cualquier caso, la práctica del crecimiento pesa más que el crecimiento en sí. En el trading, la práctica hace al maestro, y tu compromiso con aprender y tu respeto por las oportunidades serán los que te lleven adelante.
