Bitcoin es la criptomoneda más grande del mundo por capitalización de mercado (market cap) y concentra una parte considerable de la actividad de trading (y de la atención) en los exchanges de criptomonedas. Si sumamos las capitalizaciones de todas las criptomonedas existentes, obtenemos la capitalización total del mercado cripto. A partir de ahí, la dominancia de Bitcoin se define como la relación entre la capitalización de Bitcoin y la del resto de los mercados de criptomonedas.
Durante los muchos años en que Bitcoin fue, con diferencia, la criptomoneda más grande —y una de las pocas que existían—, su dominancia estaba mucho más cerca del 100 por ciento que ahora. Sin embargo, con el lanzamiento de nuevas criptomonedas, la supremacía de Bitcoin se redujo considerablemente. Lo más probable es que esto se deba a la creciente popularidad de las ICO tras la llegada de Ethereum y del estándar de tokens ERC-20.
Curiosamente, la dominancia de Bitcoin suele verse influida por las llamadas «alt seasons», periodos en los que las altcoins ganan cuota de mercado frente a Bitcoin y hacen caer su dominancia. Ahora bien, como la dominancia de Bitcoin es una proporción y no un valor absoluto, no tiene por qué verse afectada de forma directa por los mercados alcistas o bajistas. Esto significa que, si el precio de Bitcoin baja pero el resto del mercado cripto retrocede al mismo ritmo, lo más probable es que la dominancia de Bitcoin se mantenga igual.
Aunque la dominancia de Bitcoin es una estadística interesante de seguir, conviene tener en cuenta que no refleja su valor real (sobre todo por las monedas surgidas de forks y las preminadas, que distorsionan la capitalización total de una forma muy poco natural). También vale la pena señalar que la capitalización de mercado no implica una entrada de fondos. Es solo una estimación basada en el precio de mercado actual y la oferta en circulación.
Cuando Bitcoin era la única criptomoneda negociable en los exchanges, mantenía un monopolio casi absoluto. Con la llegada de más criptomonedas al mercado, su dominancia es claramente inferior al 100 por ciento, pero eso no es necesariamente bueno ni malo. Es solo una herramienta que puede ayudarnos a entender mejor cómo avanza el mundo cripto.
